La simbiosis que grandes directores (y guionistas) han logrado crear entre estos elementos es tal, que hay películas que no serían lo mismo sin su banda sonora y hay, a su vez, grandes canciones y momentos musicales que son tan protagonistas que merecen tener sus propios diálogos.
De a poco iré presentando mis favoritas en esta categoría "cinéfilo-melómana", por el momento el podio queda en manos de:
1) High Fidelity (2000) - Stephen Frears
Adaptación cinematográfica del libro homónimo escrito por el brillante Nick Hornby (también responsable del libro que inspiró la tierna "About a Boy" y guionista de "An Education"). "High Fidelity" cuenta la historia de Rob Gordon, un especimen masculino, histérico y melómano; el cual luego de separarse de su actual pareja (Laura) decide repasar su vida sentimental en versión "top 5". Dueño de una disquería y acompañado por sus peculiares compañeros de trabajo (el pelado y pseudo-emo Dick y el histriónico Barry - interpretado por Jack Black) Rob reflexiona acerca de la vida y de como la música que escuchamos a diario afecta - directa o indirectamente- nuestra vida cotidiana y nuestras diversas relaciones interpersonales.Su banda sonora es tan imperdible como la película y es un crucial compilado para cualquier persona que se jacte de ser un amante musical. Entre sus momentos sonoros podemos reconocer a grandes grupos de los 60's como "The Velvet Underground", "The Kinks" y al padre de la rebeldía musical Bob Dylan.
Si no la vieron, véanla. Si no la escucharon, sí, adivinaron, escúchenla.
Y si tuvieron la avidez de hacer ambas cosas, repítanlo, es una de esas pelis que vale la pena ver over and over again!
MM
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